Introducción:
Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza y por evolución. Esta afirmación parte de fundamentos filosóficos y biológicos, ya que tanto nuestra naturaleza como nuestro proceso evolutivo como especie a lo largo de los años han hecho que estemos destinados a vivir en comunidad para sobrevivir.
En psicología, se considera que la identidad y la pertenencia son necesidades fundamentales para cualquier persona. Y, de hecho, esa necesidad intrínseca de socialización nos impulsa a buscar de manera activa vínculos que refuercen el sentido de pertenencia.
En esta entrada vamos a hablar de qué manera este proceso puede expresarse y consolidarse a través de manifestaciones culturales como la música. Existen distintos grupos de música en el panorama nacional que, a través de sus letras, mencionan calles, tradiciones o movimientos sociales. Sus canciones evocan una cercanía especial, como si te conectaran de nuevo con tu esencia. Al escucharlas, surge ese sentimiento de identidad y pertenencia, y nos hace pensar en la historia, cultura y raíces que nos unen.
- Identidad: quiénes somos y cómo nos vemos
La identidad se define en rasgos generales como el conjunto de características, creencias y valores que nos permiten responder a la pregunta: ¿quién soy?
Podemos distinguir entre identidad personal, relacionada con nuestros rasgos individuales y aquello que nos hace ser quienes somos, y la identidad social, que surge de pertenecer a grupos, comunidades o culturas.
Basándonos en estudios de la psicología social, la Teoría de la Identidad Social sugiere que nos definimos, entre otras cosas, por los grupos a los que pertenecemos. Y si te paras a pensarlo, estamos precisamente rodeados de ellos: familia, amigos, trabajo, vecinos… Esta pertenencia nos proporciona un marco de referencia para entender el mundo y situarnos en él.
Lo que esto nos viene a decir es que para responder a la pregunta ¿quién soy? (es decir, definirnos), tenemos indiscutiblemente que pensar en quiénes somos en sociedad, qué lugar ocupamos ahí.
- Pertenencia de grupo: sentir que somos parte
Pero no basta con saber decir quien eres e identificar esa identidad asociada a grupos sociales, también necesitamos sentirnos aceptados y reconocidos en éstos. Baumeister y Leary (1995) explicaron que el sentido de pertenencia es una motivación humana fundamental e intrínseca, tan básica como lo son alimentarse o descansar. Esto nos conecta y nos motiva, da sentido a nuestra vida y hace que nuestra identidad sea coherente con lo que nos rodea.
- Grupos e identidad compartida
Aunque no existe una forma concreta de definir un grupo, sí que hay algunas características comunes que lo hacen serlo. Forsyth (2018) recoge las siguientes características comunes en base a diferentes teorías de grupo:
- interdependencia: lo que le ocurre a un miembro del grupo afecta, directa o indirectamente, a los demás miembros.
- interacción: los miembros se comunican entre sí, influyendo y coordinandose entre ellos.
- identidad compartida: los miembros se perciben como parte de una unidad, ya que tienen algo en común que los hace ser parte de ese grupo.
A nivel micro (lo más cercano o inmediato) se nos ocurren cosas como nuestro grupo de amigos, nuestros compañeros de trabajo, nuestros vecinos, o grupos con intereses comunes como puede ser el deporte o el arte. Si pensamos en algo más macro (a nivel colectivo o global), podemos pensar en regiones, países, valores, etc.
Por ejemplo, si piensas en una comunidad autónoma de España, seguramente te vengan a la cabeza no solo sitios o comidas típicas, también características de las personas, tradiciones, acentos… incluso formas de expresarse diferentes dentro de un mismo lenguaje.
- Influencia en nuestra salud mental
De hecho, sentir que “formamos parte” es un factor protector fundamental y tiene un fuerte impacto e influencia en nuestra autoestima y, en general, en nuestra salud mental.
Una identidad clara y coherente se relaciona con mejor autoestima y autoconocimiento. También ese sentimiento de pertenencia de grupo genera seguridad, mejor regulación emocional y mayor sentido a nuestra vida. Por el contrario, una identidad difusa y la falta de pertenencia se asocia con mayores niveles de ansiedad y sintomatología depresiva junto con vivencias de soledad y aislamiento.
- Música como reflejo y refuerzo de identidad
La música no es solo entretenimiento: forma parte de tus gustos, y por lo tanto de tu identidad, y también es un lenguaje cultural. A través de las canciones se transmiten formas de pensar, valores, costumbres e historias que conforman la memoria individual y colectiva.
La música actúa como refuerzo identitario, tanto a nivel personal como social, y en este sentido, se convierte en un espejo en el que una comunidad se reconoce y en un puente que une a individuos con un mismo sentimiento de pertenencia.
Escuchar canciones que evocan raíces o experiencias compartidas aumenta la sensación de pertenencia y cohesión, lo que impacta positivamente en el estado de ánimo.
- Ejemplos prácticos
Para ilustrar todo esto, dejo aquí algunos ejemplos de grupos de música y eventos musicales que me hacen reforzar esta idea de la identidad:
- Referencias locales
Para empezar con las recomendaciones y como sevillana que soy, voy a hablar de unos de mis grupos favoritos actualmente: Vera Fauna. Es una banda sevillana que ejemplifica cómo la música puede evocar esa identidad y pertenencia cultural.
Aunque podría recomendar su discografía entera, en este caso voy a recomendar su canción ‘Candelaria’, donde exponen la gentrificación y transformación urbana masiva y la pérdida de identidad comunitaria de la ciudad. Frases como ‘cerraron nuestros sitios otra vez’ o ‘la memoria es lo que se queda fuera del centro de Sevilla’ describen esa pérdida progresiva de identidad, cambiando comercios locales por espacios de consumo globalizados sin autenticidad ni arraigo cultural. Y ellos, con su música, nos ayudan con algunas canciones a poner en palabras esos problemas y a que podamos reivindicarlos, como en otra de sus canciones ‘Casa Carreras’.
Con otras, como ‘Los Naranjos’ O ‘Voy temblando’, nos transportan a ese sentimiento de arraigo y cercanía a nuestras calles, nuestros barrios o nuestras luchas.
Otro grupo que no puede faltar es Califato ¾, andaluces que representan el orgullo a nuestra identidad cultural, el sentido de pertenencia a nuestra tierra y la música como vehículo de expresión colectiva. Mezclan el flamenco con sonidos modernos como la electrónica o el punk creando una fusión única y bastante creativa.
Dos buenos ejemplos de su discografía son ‘Crîtto de lâ Nabahâ’, un tema que reinterpreta un himno de la Semana Santa, y ‘Puerta de la Cânne’, una sevillana reinventada con sonidos electrónicos. Ambas canciones ponen en valor el habla andaluza como un elemento clave de la identidad compartida, y evocan ese espíritu festivo que se vive en los encuentros colectivos: plazas, ferias y celebraciones donde la música se convierte en un lazo común.
Otro de los grupos que últimamente me han hecho sentir ese arraigo a lo de siempre es la banda extremeña llamada Sanguijuelas del Guadiana, que visibilizan precisamente el apego a lo rural y el regresar a tus raíces. Sus letras hablan de la vida en el pueblo, de los nuestros, del entorno cercano… El orgullo de ser y de sentir esa pertenencia con los tuyos. Señalan que el éxito es quedarte en casa y no verte obligado a irte. Más que canciones concretas, diría que el álbum entero ‘Revolá’ es un himno a ese sentimiento de pertenencia y arraigo a lo de siempre.
Otro ejemplo, distinto aunque en una línea similar a los mencionados anteriormente, son grupos como Arde Bogotá, Viva Suecia, Siloé o Niña Polaca (ejemplos nacionales) o Çantamarta (fusión cultural del Caribe y Andalucía). Estas bandas incluyen en sus canciones letras con referencias a calles, barrios, ciudades o situaciones muy concretas que evocan experiencias propia un s o colectivas de sus oyentes.
Cuando escuchamos estas canciones, no solo disfrutamos de la música, también nos sentimos transportados a esos lugares. Este tipo de referencias locales y culturales genera un efecto muy potente que nos permite reconocer nuestra identidad y vincularla con un grupo más amplio que comparte las mismas raíces o vivencias. No hace falta haber vivido exactamente lo que cuenta la canción: el simple hecho de reconocer elementos culturales o geográficos crea un vínculo emocional y social con quienes también se sienten representados.
Por último, mencionar a otro grupo nacional que representa al pueblo de una manera colectiva: La M.O.D.A. (La Maravillosa Orquesta del Alcohol). Con canciones como ‘campo amarillo’ que pone el foco en la España Vaciada, o ‘himno nacional’ como llamamiento a la unidad y la acción colectiva, la banda burgalesa refleja preocupaciones sociales que conectan con la vida cotidiana de miles de personas.
⚠️ Mis recomendaciones están sesgadas por el tipo de música que escucho, pero estoy segura de que habrá muchas más bandas de otros géneros que también hablen sobre el tema del que venimos hablando.
- Festivales y conciertos
Aquí, más allá de hablar de los grandes festivales que probablemente todos conocemos o de los conciertos de bandas consolidadas, quiero hacer hincapié en lo local y cercano. Busca en periódicos locales, carteles de tu barrio o redes sociales qué eventos culturales y musicales se están organizando y anímate a participar en ellos. Asistir a conciertos de grupos emergentes no solo te permite descubrir música nueva, sino que también te da la oportunidad de compartir espacio con personas que tienen intereses similares a los tuyos, fortaleciendo tu sentido de pertenencia.
Además, explorar la escena local te ofrece experiencias más íntimas y cercanas: probablemente puedas hablar con los músicos, conocer historias detrás de las canciones, y sentir que formas parte de un pequeño círculo cultural que valora y celebra sus inicios.
Participar en actividades culturales de tu entorno también te permite descubrir otros formatos, como talleres, jam sessions, microconciertos o ferias de música y arte, que muchas veces pasan desapercibidos, pero que son espacios perfectos para experimentar comunidad y reforzar tu identidad cultural.
- Conclusión
La identidad y el sentido de pertenencia son pilares fundamentales de nuestra vida y tienen una repercusión directa en nuestra salud mental. Nos ayudan a responder a la pregunta de quiénes somos y nos recuerdan que no estamos solos, sino que formamos parte.
La música, con su capacidad de evocar recuerdos, emociones y símbolos culturales, se convierte en un vehículo para reforzar ambas dimensiones. A través de las canciones encontramos un reflejo de nuestra historia y de nuestras raíces, pero también un puente hacia los demás.
La música nos conecta con lo que somos y con quienes compartimos el camino.
- Referencias:
Te dejo por aquí las referencias del artículo y el libro en los que he basado parte de lo que hablo por si quieres profundizar un poco más sobre ello:
Baumeister, R. F. y Leary, M. R. (1995). The need to belong: Desire for interpersonal attachments as a fundamental human motivation. Psychological Bulletin, 117(3), 497–529. https://doi.org/10.1037/0033-2909.117.3.497
Forsyth, D. R. (2018). Group dynamics (7th ed.). Cengage Learning.
Maravillosa entrada me encanta la cohesión que tiene para presentarte las ideas a una persona ajena a la psicología como es mi caso. Me llevo conceptos aprendidos y algún grupo de música apuntado jeje. Con ganas ya de leer una nueva entrada del blog